Mediación

“No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defenderé con mi vida tu derecho a expresarlo” – Voltaire

En mediación ganamos todos. Todo proceso debiera enfocarse siempre así: que todos ganen y nadie pierda.

Elaborar y configurar la mejor solución de forma adulta y responsable: en un procedimiento judicial decide el juez, en un proceso de mediación, deciden sus protagonistas.

La mediación es un proceso de resolución de conflictos, guiado por un profesional especializado en el ámbito de la Mediación y el Derecho que actúa de forma imparcial, facilitando la comunicación de las partes para resolver sus discrepancias, a través del diálogo y de la mutua colaboración.

La participación en la mediación es voluntaria y está guiada por los principios de confidencialidad, igualdad y colaboración entre las partes que son los protagonistas del conflicto y de su resolución y que son implicados con la ayuda del mediador en la búsqueda y elaboración de soluciones útiles para todos.

El mediador potencia los recursos de las partes, facilita la búsqueda de intereses comunes y facilita un entendimiento para que las partes puedan encontrar la mejor solución.

¿Por qué apostar por una mediación? Por un ahorro de tiempo, de costos económicos, evita la excesiva judicialización de la situación en crisis y aporta resultados positivos para todas las partes.

Mediación en Derecho Privado

  • En los conflictos entre empresas, sobre todo en empresas familiares y en las relaciones comerciales, puede evitar acudir a la vía judicial, larga y costosa, ayudando a encontrar una solución eficaz.
  • También aplicable en situaciones conflictivas de herencias, arrendamientos, contratos

Mediación Familiar

En el caso de las crisis familiares a raíz de una separación o un divorcio, la mediación puede ser la forma más eficaz de alcanzar la mejor solución para toda la familia y de garantizar un desarrollo integral sólido y fructífero de sus hijos. El objetivo será que los padres alcancen el entendimiento necesario para ayudar a sus hijos a crecer con la seguridad de saber que ellos seguirán siendo sus padres, a pesar de su separación y que ambos progenitores construyan sus nuevos escenarios de forma realista, factible y garante en el tiempo de ese nuevo diseño.