La guarda de nuestros hijos ¿Será para la madre o puede ser compartida?

Retiran la custodia a una madre por hablar mal del padre a su hijo

La Audiencia Provincial de Murcia, en fecha de 27 de septiembre de 2018 dictó una sentencia por la que cambiaba la guarda y custodia de la madre a favor del padre debido a que “desvaloriza la figura paterna”.

Los informes psicológicos desvelaron la mala relación entre los padres y observaron cómo la conducta de la madre que hacía partícipe a su hijo del  conflicto que mantenía con el padre, desvalorizando la figura paterna provocaba en el niño miedo y dolor emocional e impedía la correcta relación padre e hijo.

Los magistrados de la Audiencia atribuyeron al padre la guarda exclusiva de su hijo por entender que era el padre quien tenía la mejor aptitud y capacidad para asumir la custodia de su hijo que siempre intentó potenciar la relación de su hijo con su madre y nunca la desvalorizó. Además, la relación del menor con su padre y su entorno paterno era positiva, existiendo un excelente vinculo entre padre e hijo.

También concluyeron que no es un hecho fundamental que la madre haya tenido la custodia del menor desde su nacimiento y que estuviera cuidando correctamente de las necesidades básicas de su hijo, por cuanto esos hechos no determinan sin más el mantenimiento de dicha situación, sobre todo cuando afecta de forma negativa en la esfera psicoafectiva al interés del menor.

La Audiencia Provincial de Murcia, en fecha de 27 de septiembre de 2018 dictó una sentencia por la que cambiaba la guarda y custodia de la madre a favor del padre debido a que “desvaloriza la figura paterna”.

Los informes psicológicos desvelaron la mala relación entre los padres y observaron cómo la conducta de la madre que hacía partícipe a su hijo del  conflicto que mantenía con el padre, desvalorizando la figura paterna provocaba en el niño miedo y dolor emocional e impedía la correcta relación padre e hijo.

Los magistrados de la Audiencia atribuyeron al padre la guarda exclusiva de su hijo por entender que era el padre quien tenía la mejor aptitud y capacidad para asumir la custodia de su hijo que siempre intentó potenciar la relación de su hijo con su madre y nunca la desvalorizó. Además, la relación del menor con su padre y su entorno paterno era positiva, existiendo un excelente vinculo entre padre e hijo.

También concluyeron que no es un hecho fundamental que la madre haya tenido la custodia del menor desde su nacimiento y que estuviera cuidando correctamente de las necesidades básicas de su hijo, por cuanto esos hechos no determinan sin más el mantenimiento de dicha situación, sobre todo cuando afecta de forma negativa en la esfera psicoafectiva al interés del menor.